Y cuando digo por fin es porque no aguantaba ni un día más. Debo de estar haciéndome viejo a pasos agigantados, porque conforme va acabando la semana tengo menos energías que los conejitos del anuncio que no usan pilas Duracell. Como muestra de lo que digo es contaré algo.
Nunca he sido una persona de dormir siesta. Primero por obligación (estuve siete años dando clases de música en el conservatorio, que obviamente era por las tardes, y que obviamente no me dejaba tiempo físico para dormir). Cuando esa obligación terminó (más bien cuando la dejé) no tenía el hábito de dormir siesta así que esas largas tardes libres eran ocupadas en "estudiar", "hacer deberes" o leer. A esto hay que sumarle el hecho de que me pasé toda la secundaria levantandome a las seir y media de la mañana (el autobús del colegio me recogía a las siete para entrar a clase a las ocho en un colegio que, por elección propia, está en el extremo contrario de Málaga en el que vivo) Además, siempre me ha gustado ver alguna que otra serie o película en la televisión por la noche con lo cual el día que más temprano iba a la cama la hora rondaba las 12.
Como consecuencia de todo esto llevo cosa de dos años con varios sintomas alarmantes, por ejemplo, que siempre estoy cansado, me paso el día bostezando (lo peor es cuando bostezo mientras alguien me habla, con lo que doy la impresión de que me aburre lo que me están contando) o siempre tengo ganas de dormir. Pero lo peor de todo es que realmente me duermo. Me da igual el sitio o la situación. En un momento dado y de manera sorprendente me duermo. Me duermo en el coche (no conduciendo yo, no soy tan temerario. Además no tengo el carnet. Por eso de la vagueza, ya sabeis), me duermo en clase (y si no se que se lo digan a mis compañeros y el cachondeo que se traen con eso. Los momentos propicios son en Estadistica II y en Programación Matemática) y me duermo en el autobús (no importa lo largo o lo corto que sea el trayecto. Eso si, no llego a ser de esos que apoyan la cabeza en hombros ajenos)
A la vista de todos estos datos he llegado a la conclusión de que he entre los 12 y los 17 años he acumulado horas y horas de sueño perdidas, que en algún momento de mi vida he de recuperar (aunque mi cuerpo por su cuenta ha empezado a recuperar algunos minutos sueltos) Pero estoy en una etapa de mi vida en la que hay demasiadas fiestas y cosas que hacer como para dormir.
Así que como dice la canción "no duermas que no te enteras de vivir"
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